Cuando uno quiere comprar un piso o una casa (especialmente en el extranjero), naturalmente surgen muchas cuestiones legales. Si además no se domina el idioma, el problema es aún mayor. Por eso, busqué asesoramiento jurídico. Encontré a Savloir en Internet, ya que allí trabaja una abogada que habla alemán.
Le pedí que me presentara una propuesta para encargarse de todos los trámites relacionados con la compra de un apartamento en la Costa Blanca. El precio era bastante razonable y, por ello, iniciamos todo el proceso.
Sarah Stocker, que es el nombre de la abogada, me informó desde el primer momento de forma muy profesional y siempre con la máxima rapidez sobre cada uno de los trámites. Todas mis preguntas, y no fueron pocas, fueron respondidas lo antes posible.
Sarah me mantuvo informado en todo momento sobre el desarrollo del proceso y me acompañó personalmente hasta la firma de la compra ante notario.